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miércoles, 5 de septiembre de 2012

Todas las cosas vanas de la vida no pueden saciar el corazón

Recibí una carta de parte de una joven que pide consejos y oraciones...

Es un gusto poder escribirte, si bien se que no hablas muy bien el español pero me vuelvo a tomar el atrevimiento de escribirte ya que leyendo cada una de tus publicaciones en el blogs me parecen tan interesantes y tan animadoras; cuando encontré tu blogs en internet a pesar de que ya estaba discerniendo mi vocación, me ayudo muchísimo a reafirmar mi si al llamado del Señor a ser su esposa, con la ayuda de mi director espiritual y de 2 religiosas que pertenecen a la congregación a la que siento que el Señor me quiere,pero hay algo que todavía no puedo hacer o no me animo es contarle a mi familia sobre mi vocación; si bien ya e realizado mi primer convivencia en casa madre y ellos sabían que la realizaba, no les e confirmado, Y me gustaría o tal vez usted tiene algún consejo para darme o lo que le parezca.

Cuenta con mis oraciones para que usted puede seguir alentando a tantas vocaciones que no quieren escuchar al Señor,Espero que me logre entender. Desde ya muchisimas gracias.

Saludos en Cristo y Maria.

(Carta firmada)

Querida hermana en Cristo,
                                             cuando esboces a tus padres lo que tienes en el corazón, intenta abordar la cuestión partiendo desde lejos. Empieza con unos “discursos filosóficos”. Por ejemplo, puedes comenzar con decir que no es posible que hayamos sido creados sólo para ocuparnos de cosas materiales, sino que en el vida existe seguramente algo más grande por el que merece la pena vivir. Puedes decir que a ti no interesan las riquezas, el éxito, los productos de belleza, las discotecas, las diversiones más desenfrenadas y todas las demás cosas vanas de la vida que no pueden saciar el corazón, sino que estás buscando algo más grande, algo especial, que proporciona alegrías espirituales, felicidades eternas, es decir, que no se acabarán nunca. Luego, puedes seguir diciendo que estimas mucho a ciertos personajes que han hecho algo grande en su vida, como por ejemplo: San Francisco de Asís, Santa Clara, Madre Teresa de Calcuta, Santa Teresa de Lisieux, etc. Finalmente, deja caer que te gustaría entregar tu vida a Jesús abrazando la vida religiosa…

Permanecemos unidos en la oración. Aprovecho la ocasión para enviarte mis más fraternos saludos en Jesús y María,

Cordialiter

P. S. mi carta fue traducida en español por una amiga mía.